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Más sobre Katori y Titiro: El mini mundo

Érase una vez un mini mundo lleno de vida, mágicamente oculto entre lo visible y lo invisible a la percepción humana. Este lugar es tan y tan pequeño que aún juntando a todos sus habitantes no llenan ni la capacidad de un vaso. Sus seres suelen ser bichines de colores, con formas diversas e incluso a veces con apariencia de objetos cotidianos humanos. Esto último suele ser peligroso, pues puede provocar que las personas se equivoquen y se los lleven consigo.

Los bichines han actuado siempre de observadores de nuestras vidas, por lo que hoy en día pueden ejercer el papel de consejeros y guías de las altas personalidades, quienes toman decisiones, sin saberlo, gracias a estas criaturas.

 

En nuestro caso contamos con la ayuda de 2 bichines del mini mundo, quienes han observado durante años las aventuras y vidas de muchos historiadores y guías de Japón. Así, para futuros viajes nos podrán ayudar en diferentes puntos y ámbitos. Ellos son Katori y Titiro.

¿Quienes son Katori y Titiro? Mi testimonio

Hace unos meses llamaron a la puerta con bastante insistencia y al abrirla me encontré con una caja sin ningún tipo de información del remitente. Con un poco de miedo, me senté en el sofá y comencé a abrir el paquete del remitente misterioso. Cual fue mi sorpresa, que una vez abierto en su interior no había absolutamente nada y confieso que respiré aliviado, porque me temía lo peor. Pasaron los días y cuando empece a trabajar en esta web, aparecieron en mi mesa 2 muñecos pequeños que me resultaron adorables y graciosos, pero que no sabía exactamente de donde habían salido. Según pasaban los días, estos muñecos aparecían en lugares de la casa que yo no había llevado llegando a pensar que mis dos gatos los movían de un lado a otro. Si con eso ya estaba extrañado, la cosa se torció mucho mas cuando empecé a descubrir que muchos de los textos que escribía se eliminaban y en su lugar aparecían otros con más información y más detalles de lo que estaba escribiendo, y casualmente los muñecos siempre estaban cerca. Yo soy muy niño en el fondo, y empecé a creerme que estaba ante un caso Toy Story, o a las malas en una peli de Chucky, por lo que decidí tomar cartas en el asunto. Coloque los dos muñecos en frente de mi y comencé a hablarles, preguntarles y hasta cantarles, pero nada, no se movían ni lo mas mínimo. Seguí durante horas hasta que se me ocurrió hablar de Japón y del contenido de la web. En ese momento los dos muñecos cobraron vida y respondieron a todas mis preguntas acerca de la cultura japonesa. No daba crédito de lo que estaba viendo, y mientras hacía lo que las pelis recomiendan de pellizcarse por si era un sueño, ellos seguían contando cosas sobre Japón. Pasado un rato, pude preguntarles quienes eran, de donde venían y ¡porque estaban en mi casa!

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